En este capítulo de Carmen Gloria: Fuerte y Claro, Claudia buscó la ayuda del programa junto a sus hermanas, Carola y Maricel para reclamar los derechos de la única propiedad que les legó su fallecido padre, Héctor. 

Sin embargo, esta casa está en disputa con Lucinda, la segunda esposa de su padre y que las crio en la infancia. Ella es quien vive en la vivienda y de acuerdo a su testimonio, su marido le dejó un usufructo vitalicio para asegurar que nadie la desalojara. "Él no quería dejarme desamparada ni que nadie me echara de la casa", declaró la adulta mayor al programa.

Ambas partes coinciden en que la relación entre las hijas y Lucinda nunca fue mala, aunque hoy las hermanas buscan que ella les compre sus derechos sobre la propiedad, algo que Lucinda descarta por no contar con los medios ni la disposición para hacerlo.

Carmen Gloria: Fuerte y Claro / Mega

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La opinión de Carmen Gloria Arroyo

El testamento de 2016 respeta la mitad legitimaria correspondiente a las hijas, pero destina la cuarta de libre disposición a favor de Lucinda como usufructo, lo que le otorga aproximadamente un 51,25% de los derechos mientras viva, quedando el resto para las hijas. Se aclara que dicho usufructo es personalísimo y no se transmite a los hijos de Lucinda al fallecer ella.

Carmen Gloria Arroyo hizo un llamado a las hijas de Héctor. "La voluntad de una persona se respeta, sea quien sea, más aún cuando esta sea expresada en un acto solemne como es un testamento. Ese compromiso que ustedes adquirieron en vida debiera, ética y moralmente, seguir vigente y si no es así, la ley se encarga que así sea".

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