Las molestas fiestas en Batuco, donde cientos de personas compiten por quién realiza más ruido, sacaron de quicio a José Antonio Neme, quien disparó directamente contra los involucrados.
Los vecinos de este sector periférico de Santiago acusan que estas fiestas y eventos se efectúan desde hace más de un año, durante todo el día y la noche, por lo que no los deja vivir en paz, además de que Carabineros y seguridad municipal usualmente no responden porque se trata de un recinto privado.
El enojo de Neme por ruidosas fiestas
"Si usted me dice que esto es un sitio que corresponde primero a una propiedad privada y un centro de eventos, cómo es posible, en qué cabeza les puede caber. Un señor que presta su local para esta estupidez, o sea, la competencia de quién pone más fuerte la música es una estupidez", expresó el animador en un inicio.
Asimismo, más adelante, José Antonio volvió a disparar en contra de las personas que asisten a estas fiestas: "¿En qué momento apareció tanta estupidez? ¿Se dan cuenta de lo que estamos hablando o yo estoy mal?".
"Estamos en un programa de transmisión nacional donde deberíamos hablar de temas país, asistiendo a una barbaridad, ¿me entiende? Porque esto no es una infracción a una ley o se produjo una polémica por el diseño de... estamos hablando de, voy a pedir mil disculpas antes de decir un garabato, una huev..., que además es agresiva para la gente que vive ahí", comentó.
Dicho esto, agregó que "un grupo de personas que se junta a destruir la paz del entorno, y además hay un huev... que les arrienda un espacio para hacerlo. Me dan ganas de pararme e irme a la feria que está aquí en Avenida Matta con Vicuña Mackenna a comprar mi pedido del mes, que me parece que es más inteligente que estar analizando esta estupidez".
Enseguida, afirmó que "estoy hablando desde el estómago; está bien, todos tenemos gustos distintos, pero francamente hay situaciones que son absurdas, estúpidas. ¿Quién se puede entretener en esa mier...? ¿Quién puede sentir placer con esto?"
"Ya basta de rotería y de hacerle una oda a toda la guachaquería, porque en este país desde un tiempo a esta parte hemos empezado, y me da lo mismo la funa, hemos empezado a hacer una oda a la cosa cuma, a la cosa ordinaria; en algún momento lo ordinario se transformó en hacerle una catedral a lo mal oliente, feo, mal presentado, conductas ordinarias. Todo eso pasó a ser parte de la diversidad y déjenme decirles que no, aunque la mona se vista de seda, mona se queda", cerró.