Diana (Nicole Espinoza) busca la verdad en El Jardín de Olivia. Sin embargo, ocupa métodos cuestionables para lograrlo porque el dinero de Luis Emilio (Alejandro Trejo) compró a la justicia y no quedaba más opción.
Por eso, cuando culparon injustamente a Raúl (César Caillet), Diana buscó dentro y fuera de la ley cómo protegerlo y con ello puso los ojos de la fiscal Montes (Susana Hidalgo) sobre sí.
La persecutora es muy estricta con los procedimientos y se molestó con las constantes intervenciones de la terapeuta en el caso, al punto en que ahora considera seriamente a la joven como cómplice de su padre en la muerte de Bernardita (Catalina Guerra).
Los errores de Diana que la tienen en la mira
Diana le rogó al comisario Santana (Matías Oviedo) para que cambiara a su padre de penal, saltándose todo protocolo. Luego, presentó evidencia al mismo policía para capturar a un presunto sospechoso de plantar el arma en su casa, pero lo hizo sin seguir los conductos regulares otra vez.
Además, Diana sabía de esta pistola y se lo ocultó, así como del intento de fuga de Raúl con documentos falsos y, para colmo, la terapeuta acosó a Carmencita por cambiar su testimonio, perjudicando a Raúl.
Si Montes considera cómo entró Diana en la familia Walker, los fuertes motivos que tiene para odiar a Luis Emilio y el trato que hacían sobre la muerte de Ángela el día del tiroteo, todo hace un caldo perfecto para considerarla sospechosa.