Al ver que su exyerno atraviesa serios problemas por no tener trabajo, el poderoso empresario le ofrece: "Yo me encargo de la matrícula y la mensualidad del colegio de mis nietos".
Finalmente, Manuel le exige a Jaime que no se meta nunca más en su vida ni en la de sus hijos, recordándole que esa intromisión solo le ha traído grandes problemas a su familia.