Angel Parrish es una mujer de Kerrville, Texas, que ha luchado por más de dos décadas para vencer sus miedos y eliminar el exceso de peso que no le permite ser la madre que quisiera. Tiene 42 años y pesa 260 kilos, por lo que tiene serios problemas para caminar, cuidar a su hijo pequeño y salir de su casa.

Su esposo Donnie la ha ayudado y acompañado siempre dando lo mejor de sí para cuidar de ella y su hijo Andrew, pero muchas veces se siente como un papá soltero. Cuando su hijo nació, Angel desarrolló una depresión postparto tal, que no logró salir adelante y encontró como único consuelo lo comida. Desde ese momento, ha sido lo único que la hace sentir bien y llenar los vacíos de su vida.

Pero su problema con la obesidad no comenzó ahí, sino que fue luego de haber pasado el momento más difícil  e impactante de todos: a los 14 años quedó embarazada y su madre la hizo elegir entre quedarse con el bebé sólo si se iba de la casa o darlo en adopción. Con el dolor de su alma, esta mujer con obesidad mórbida escogió entregar a la recién nacida a una familia que la pudiera ser feliz, pero nunca logró reponerse ante tal tristeza.

Con la ayuda de su esposo, de ayuda psicológica y las ganas de participar de la vida de su hijo, la valiente Angel pudo salir adelante y luchar de tal forma que volvió a sentirse bella y feliz. ¡No te pierdas este conmovedor capítulo de Kilos Mortales!