En el año 2013, Renata Ruiz se hizo dos tatuajes para proyectar una personalidad "rebelde". Sin embargo, la modelo asistió a lo largo de dos años a una clínica especializada para borrar la cruz y la calavera que llevaba en sus brazos, pues en realidad nunca llegaron a gustarle.
El proceso culminó hace poco, luego de asistir a siete sesiones cada tres meses, como lo detalló a Las Últimas Noticias (LUN)
Los tatuajes borrados de Renata Ruiz
"Me recuerdan un tiempo bien corto de mi vida en donde di jugo. Entonces, aparte del trago amargo que me traían a la memoria, me daban vergüenza", confesó Renata Ruiz sobre las dos figuras de las que se deshizo finalmente.
"No los llevé nunca con orgullo. Y la verdad, también los encontré un tanto antiestéticos. Todo mal con mis tatuajes. Decidí aperrar con ellos por más de 10 años", agregó, antes de contar cómo la afectaron en el ámbito profesional.
"En cuanto a mi labor de modelo, de todas maneras me perjudicaron esos tatuajes. Literalmente, me los tapaban con lo que fuera y siempre me llegaron comentarios. Imagínate cuántos trabajos habrán sido los que no me salieron por estos tatuajes", indicó.
La comunicadora tomó la decisión de eliminarlos cuando su hija mayor entró al colegio, pues sentía ansiedad social y temor a dar una mala impresión. "No quería que ningún tipo de prejuicio pudiera afectar mi imagen como mamá de mis princesas", declaró.
Sobre el procedimiento, contó que resultó un poco doloroso, "de esos dolores de piel que en verdad los sientes en el segundo y después sales a la calle y ya no sientes nada más", dijo. "Esto es 15 minutos de dolor y listo. Para mí, vale la pena", expresó.
Renata conserva los tatuajes de estrellas que considera una marca personal, y se siente feliz de haber dejado atrás la cruz y la calavera. "No quería parecer mapa y terminé tal como dije que no iba a terminar nunca. Pero ahora es como borrar una historia, una marca en mi vida", resaltó.