Lindorfo vivió la experiencia de un perro guía y salió a la calle con los ojos vendados en Mi Humano y yo
En los mejores momentos de Mi Humano y yo, Sebastián Jiménez se atrevió a experimentar cómo es desplazarse sin poder ver y confiar plenamente en un perro guía.
El veterinario aceptó el desafío de Andrea Moreno y salió a recorrer las calles acompañado de Hugo, para conocer de cerca el trabajo que realizan estos animales.
Esta experiencia le permitió comprender mejor la importancia del vínculo que desarrollan con las personas y el impacto que pueden tener en su autonomía.

La diferencia entre un perro guía y el bastón
Con los ojos vendados y siguiendo las indicaciones de Andrea, Lindorfo aprendió a caminar junto a Hugo, quien debía detectar obstáculos y guiarlo de manera segura por una calle angosta y con curvas.
Durante el recorrido, descubrió una de las principales ventajas de estos animales: Su capacidad para identificar obstáculos que se encuentran a distintas alturas, algo que el bastón no permite detectar de la misma manera.
Ir a la siguiente notaLa experiencia también le permitió conocer cuánto puede cambiar el tiempo de desplazamiento. Según explicó Andrea, un trayecto que una persona puede realizar en 18 o 20 minutos con bastón puede reducirse a solo 7 u 8 minutos cuando cuenta con la ayuda de un perro guía.
Hugo pertenece a Cristián Valenzuela, medallista de oro paralímpico, que cuenta con él como su perro guía.
Video disponible durante 90 días desde la fecha de publicación.
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